Nidos

Es enero y sopla el Sudeste. Tan mío, tan del Bajo, tan sanisidrense. Trae con su ruido a sauces despeinados un montón de recuerdos. La casa de mis abuelos. Estaba aquí arriba, en lo alto de la barranca. Y en los largos atardeceres de verano unos cuántos se juntaban bajo el palo borracho del jardín…