The lonely city

De un viaje se tarda en regresar. El alma se demora. Estoy aquí, feliz de haber vuelto, feliz de andar descalza, feliz con los 37 grados y las nubes violetas que a la tarde prometen -tal vez- una tormenta. Pero de alguna manera extraña todavía estoy allá. Amo esta sensación de desdoblamiento, la conozco de memoria, sucede cada vez que vuelvo: soy múltiple, soy ésa y ésta, estoy acá pero también realmente en ese lugar de donde acabo de regresar. Esta vez fue New York. Un New York re descubierto, caminatas larguísimas a paso rápido para no congelarme, gente anónima, yo anónima, una nevada, librerías, puentes de hierro, sonidos, vapores blancos, silencios. Volví rica, mi curiosidad resucitada, volví inquieta, con sueños de más viajes, de ciudades, ríos, pueblos y montañas, de aprender más, de conocer más, de saber más, de devorarme este mundo que es como un fabuloso banquete. Entre tantas sensaciones y cosas, además me traje este fascinante libro de Olivia Laing que no puedo parar de leer. “The lonely city”, una obra que explora la soledad como fuente de creación a través de la vida de artistas geniales neoyorkinos, se me apareció como llamándome entre miles de libros en una librería de Union Square. Un regalo de ésos que te hace el Universo cuando estás sola, abierta al mundo y alerta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s