La hora del juego

Soy viajera, nómade, desapegada. Pero siempre estoy fantaseando con armar nidos. Me pasó mil veces, me sigue pasando cuando algo que no sé qué es (el lugar, la gente, los sonidos, los aromas, las costumbres, la comida) me enamora. Pensé en limpiar con lavandina una habitación en un hotelito en Nepal y quedarme para siempre…