El gran Libro

En India, cada pueblo, cada aldea es un mundo aparte. A veces, en 20 ó 30 kilómetros cambia el sabor del agua, el lenguaje, las costumbres y la vestimenta. Las mujeres indias -mucho más que los hombres- son las que mantienen la vestimenta tradicional. Y sus ropajes cuentan historias, hablan de dónde migraron sus ancestros,…

La volanta azul

(mi primer relato de viaje, Hughes, Pcia. de Santa Fe, 1990) Recuerdo que hacía mucho, mucho frío. No encuentro en mi memoria otra mañana tan fría, tan intensamente blanca. El campo demoraba en sacudirse la manta de escarcha que lo cubría y los pájaros esperaban a que el sol calentara el aire para salir de…

En Cusco

Aunque ya había viajado en solitario por varios países europeos, el que considero mi viaje iniciático -disparador de todos los que vinieron luego- fue a Cusco, Perú, en agosto 2004. Esta crónica, escrita ni bien regresé a Buenos Aires y compuesta por 37 episodios muy cortos, está basada en los apuntes recogidos en mi diario…

The lonely city

De un viaje se tarda en regresar. El alma se demora. Estoy aquí, feliz de haber vuelto, feliz de andar descalza, feliz con los 37 grados y las nubes violetas que a la tarde prometen -tal vez- una tormenta. Pero de alguna manera extraña todavía estoy allá. Amo esta sensación de desdoblamiento, la conozco de…

La gente sola

Cielo azul, sol amarillo, aire seco, los parques con los árboles desnudos. Y la ciudad marrón, monocroma, como vacía, congelada.  Cuatro grados bajo cero a las dos de la tarde en New York. El sol invernal queda atrapado por instantes en los vidrios de los taxis y reverbera tímido en los cristales de los edificios…

Il nonno y María del Carmen

Fue hace como 90 años y en Charata, un pueblo en ese entonces diminuto rodeado de monte chaqueño, a donde mi abuela fue un verano a visitar a su hermana Maruja. Increíble que mi tía abuela Maruja viviera en Charata, con lo estirada que era, pero se había casado con un médico extravagante que había…

Amita Kaur

Hoy caía el sol en mi terraza y revoloteaban las golondrinas (de tanto mirarlas descubrí que son las últimas en refugiarse en sus nidos, incluso más tarde que la comunidad de cotorras que vive en la copa de la gran palmera) y tuve hambre. Hambre voraz, de pasta con ajo, tomate fresco, alcaparras, aceite de…

Cuando yo te contaba

Las paredes violetas y la noche,las cortinas blancas y la tenue brisa del verano, el ventilador lento, la luz de los faroles o la luna colándose por las rendijas de la ventana.Y vos y yo, yo contándote un cuento. Sentada a horcajadas sobre tu pecho,nuestros cuerpos desvestidos o velados por las sábanas,yo era tu Sherezade,no la…

Un día más

Me gustaba todo en Kochi, las viejas redes chinas subiendo y bajando sin cesar, los baldes llenos de peces y langostas, la piel lustrosa de los pescadores, los saris leves de las mujeres, los cantos gregorianos que se escapaban de las iglesias, el aroma a coco y cardamomo, el olor de la tierra dulce fundiéndose…

Riad Emerald

A media mañana, cuando creen que los huéspedes del riad ya se han ido a la calle y están solas, Rachida, Zohra y Hannae salen de la cocina y comienzan a conversar. En árabe marroquí y con voz aguda, transforman la quietud del patio en un gallinero. Las escucho desde mi cuarto, casi escondida, y…