Desde el jardín del Grand Hotel de Amritsar

Oh milagro. Con una cerveza en la mesa y conectada a wi-fi, escribo en mi ordenador desde el jardín del Grand Hotel de Amritsar. Suena a primer mundo, ¿verdad? Casi, casi, aunque por el jardín corretean cuatro gatos detrás de innumerables y asquerosos ratones. Yo conviviendo con ratones, dónde se ha visto. Pero uno se…

Pensamientos soporíferos

El sopor me envuelve y me aplasta la cabeza. Sentada en la galería del Grand Hotel de Amritsar –donde ya lo dije, los gatos corretean en pos de diminutos ratones-, intento deshilvanar el lío de la madeja de mis pensamientos. Oh, India. Hasta que llegué aquí di por sentado que los indios no tenían que…

La magia de la quietud

Una vez que logramos atravesar las calles de Amritsar sin que nos pise un rickshaw o una moto, entramos a su Old Bazaar junto con una descomunal horda de gente. Vamos hacia el Golden Temple y no hace falta preguntar el camino: basta seguir a la multitud. Dicen que esto es así los 365 días…

De Srinagar a Amritsar

Metida en la cama de nuestro hotel en Srinagar, mi hija Frani leía el diario. Ella tiene esa costumbre, se compra diarios (generalmente de días o semanas anteriores) del lugar en donde estamos y los lee de cabo a rabo. Yo no sé qué hacía, tal vez pensaba en cómo saldríamos de esa ciudad rodeada…