Nidos

Es enero y sopla el Sudeste. Tan mío, tan del Bajo, tan sanisidrense. Trae con su ruido a sauces despeinados un montón de recuerdos. La casa de mis abuelos. Estaba ahí arriba, en lo alto de la barranca. Y en los largos atardeceres de verano unos cuántos se juntaban bajo el palo borracho del jardín…

La volanta azul

(mi primer relato de viaje, Hughes, Pcia. de Santa Fe, 1990) Recuerdo que hacía mucho, mucho frío. No encuentro en mi memoria otra mañana tan fría, tan intensamente blanca. El campo demoraba en sacudirse la manta de escarcha que lo cubría y los pájaros esperaban a que el sol calentara el aire para salir de…