Un día más

Me gustaba todo en Kochi, las viejas redes chinas subiendo y bajando sin cesar, los baldes llenos de peces y langostas, la piel lustrosa de los pescadores, los saris leves de las mujeres, los cantos gregorianos que se escapaban de las iglesias, el aroma a coco y cardamomo, el olor de la tierra dulce fundiéndose…

En Kochi

Los cuervos me despiertan a la mañana; los cuervos y una tenue brisa que viene del mar. A los cuervos le siguen otros pájaros y, un rato después, una música melodiosa y antigua que llega desde algún lugar. Duermo como una niña en el bungalow de Mr Walton. Mi cuarto parece el camarote de un…