Los Garífuna, un puñado de sobrevivientes

Como en el Alka, el hotel sobre los ghats de Varanasi, una lagartija habita detrás del espejo del baño de mi choza-habitación. La lagartija india se llamaba Indra y yo sólo veía su estampida verde cuando encendía la luz; a ésta -mucho menos tímida, ya que es Garífuna- la bauticé con el nombre de Celia…