Riad Emerald

A media mañana, cuando creen que los huéspedes del riad ya se han ido a la calle y están solas, Rachida, Zohra y Hannae salen de la cocina y comienzan a conversar. En árabe marroquí y con voz aguda, transforman la quietud del patio en un gallinero. Las escucho desde mi cuarto, casi escondida, y…