Varanasi, mi amigo Dhawal y una terraza mirando al río

No recuerdo cómo llegué a Benares aquella primera vez. Pero sé que llegué a media mañana, cuando ya las calles eran un hervidero y el calor húmedo que emana el Ganges había saturado el aire. El conductor del tuc-tuc que me traía frenó en una esquina y me dijo que mi hotel estaba en el…

La volanta azul

(mi primer relato de viaje, Hughes, Pcia. de Santa Fe, 1990) Recuerdo que hacía mucho, mucho frío. No encuentro en mi memoria otra mañana tan fría, tan intensamente blanca. El campo demoraba en sacudirse la manta de escarcha que lo cubría y los pájaros esperaban a que el sol calentara el aire para salir de…